Party

 

 

Party: reflexiones sobre la comunicación en superficie

Party es un proyecto fotográfico en el que lo documental y lo artístico se fusionan bajo una misma intención: explorar la superficie de la convención social de la fiesta para ahondar en los aspectos significativos de la individualidad humana.

El proyecto toma como punto de partida el verso del poeta Roberto Juarroz: “En el centro de la fiesta está el vacío” como idea central para realizar una indagación visual de aquello que subyace bajo la superficie de las relaciones sociales. De este modo, Party es una reflexión sobre el deseo, la banalidad, la euforia y el vacío; un recorrido en el que el fotógrafo parece situarse en la “cámara oscura”, como un espía que se apropia de la experiencia social para evidenciar la necesidad universal de la comunicación y de la búsqueda del gran “Otro” lacaniano.

Party es un proyecto sujeto al breve lapso temporal de una noche, concebido como el registro de una fiesta que representa al mismo tiempo la condición de singularidad de la reunión y la universalidad del acto social. No obstante, no se pretende documentar el suceso desde una perspectiva fidedigna, sino que existe una pretensión artística en la que los personajes fotografiados se transforman en actores de una tragicomedia que, al modo griego, ha sido previamente concebida: La inevitable lucha entre el vacío y la energía vital de la fiesta.

En la fiesta, la figura del fotógrafo se torna en una posición incómoda, que pone en riesgo uno de los pilares fundamentales de la misma: la necesidad de desinhibición. El fotógrafo es observado (aunque como afirma Joan Fontcuberta nunca podrá llegar a serlo) como un “outsider”, un sujeto ajeno a las reglas de la convención social que revela aquello que la propia convención oculta. Al igual que los grandes documentalistas, el fotógrafo se ve obligado a fotografiar desde dentro, asumiendo las conductas sociales que le permitan naturalizarse como uno más dentro de la fiesta. Esto es algo que se ha intentado reflejar a través de los procesos técnicos de cada una de las tom­as, en las que se hace uso de las propiedades de la cámara digital como un medio artístico en sí, simulando las “deformaciones” psicológicas que experimenta el sujeto en la fiesta.

En definitiva, Party se postula como un acto de igualación entre la experiencia de la convención social y la creación artística, entendiendo que la esencia de ambas reside en la búsqueda interior del sujeto a través del acto comunicativo límite; aquél en el que la palabra se desborda evidenciando la complejidad del ser social consciente de lo fortuito de su propia existencia.